sábado, febrero 06, 2010

Afganistan - un poco de historia

**Lorenzo Peña


§1.-- Datos geográficos

Afganistán es un país de 652 mil km². (España tiene 504 mil.) El Afganistán es un país enclavado, sin salida al mar ni siquiera a un gran lago. Su superficie acuática es nula (salvo el lecho de los ríos que surcan su territorio, en general angostos y poco caudalosos). La longitud total de sus fronteras terrestres es de 5.529 Km. Limita al sur y al este con el Paquistán (longitud de la frontera: 2.430 Km); al este también con la República Popular China (un pasillo de 76 Km de anchura); al norte, con las repúblicas ex-soviéticas de Tayiquistán (1.206 Km), Usbequistán (137 Km) y Turcmenistán (744 Km); al oeste con Persia (República Islámica del Irán) --936 Km.

Es un país árido y montañoso, con un clima continental duro. La montaña más elevada es Nowshak a 7.485 metros de altitud. Tienen lugar devastadores terremotos en la cadena montañosa del Hindu Kush y también fuertes inundaciones. La erosión del terreno es fuerte y las guerras han acarreado una gran deforestación; hay crecientes bolsas de desertificación.

Tiene escasos recursos naturales: poco gas y petróleo, algo de carbón, cobre, azufre, zinc, mineral de hierro, sal, y poco más. Tampoco tiene grandes riquezas agrícolas: las tierras cultivables abarcan sólo el 12% de la superficie. Eso sí, el fundamentalismo religioso islámico --del que hablaré después--, con financiación estadounidense, propició el cultivo de drogas, convirtiéndose así el Afganistán en el segundo productor mundial de amapola y un exportador de hashish.

El Afganistán tiene una población de 22 millones de habitantes. (España tiene 40 millones.) Según la CIA (no habiendo al parecer otras fuentes disponibles) su producto interno bruto por habitante es de 800 dólares, por debajo del Congo-Kinshasa, Eritrea, Chad, Benín, Liberia y Gaza (y por encima de pocos países como Somalia, Ruanda, Burundi y Níger).

Tiene, pues, una baja densidad demográfica. Elevada mortalidad infantil (151 por mil). Baja esperanza de vida (46,8 años; en España es de 78 años y en Portugal de 75,3 años). Poco más de la quinta parte de la población es urbana. El analfabetismo masculino es del 49,6% y el femenino del 79,9%. (En la vecina Persia las cifras son, respectivamente, del 17,3 y el 31,3 %).

(Para comparar: el PIB español por habitante es de 14.100, rango nº 38, por debajo de Nueva Zelanda, Chipre, Israel, Kuwait, Taiwán [República de China] y Brunei; el PIB/h de Suiza es de 39.980 dólares.)

Las ciudades principales de Afganistán son: Kabul, la capital, con unos tres millones de habitantes; Candajar, Herat, Mazari-Sharif y Yalalabad.

Por su composición nacional, el pueblo afgano no está formado por ninguna nacionalidad mayoritaria, lo cual es una situación que se repite en muchos países de Asia y África donde todas las nacionalidades que forman la población son minoritarias. La minoría más numerosa son los pashtunes (o afganos propiamente dichos, en el sentido étnico de la palabra). Pertenecen al tronco iranio oriental; el idioma afgano está, pues, emparentado con el persa; un persa dialectal es otro de los idiomas hablados en Afganistán, el dari. Entre ambos suman en torno al 65% de la población.

Otras nacionalidades son los tayicos (son el grupo nacional que da su nombre a la vecina República ex-soviética del Tayikistán, encajada entre la China y el Usbequistán); los hazaras; los usbecos y turcomanos (un 11%); los aimacos y los baluchos. Tayicos y hazaras hablan lenguas persas, aunque sus orígenes étnicos son variados --y los segundos proceden en parte de los mongoles; los usbecos y turcomanos hablan idiomas turcos, emparentados con la lengua hoy predominante en Anatolia. Se hablan en el país otras 30 lenguas. Una gran parte de la población es plurilingüe.

Pese a esa composición nacional abigarrada, el Afganistán no es un estado artificial. No ha surgido como una imposición ideada en las cancillerías de grandes potencias foráneas y cuyas fronteras hayan sido trazadas arbitrariamente desde una oficina geográfica a miles de km. --que es lo que les ha pasado a la mayoría de los Estados de África (y de algún modo a Estados artificialmente creados por la colonización o descolonización europeas como Indonesia y Pakistán). Al revés, el Afganistán es un producto de la historia, con varios siglos de unidad como estado nacional, resultado de hechos históricos en los que fueron factores: la voluntad de las poblaciones, las similitudes culturales, las delimitaciones geográficas naturales, las tradiciones y, por supuesto, las vicisitudes histórico-políticas, pero como fruto de una historia propia, no impuesta desde fuera.

En lo religioso, el 99% de la población es mahometana, pero dividida en las dos grandes ramas del Islam: el 70% son sunitas, o sea musulmanes ortodoxos; un 25% son shiitas (siendo esa línea preponderante entre algunas minorías nacionales del norte). Hay un pequeña minoría hinduista, mientras que ha desaparecido prácticamente el budismo --tan extendido en el país en el período preislámico.


§2.-- Datos históricos

Históricamente el Afganistán tendió, en la era preislámica, a estar integrado en el Imperio persa (dinastías de los Aqueménides, Partos y Sanánidas), aunque también partes del territorio formaron, junto con tierras contiguas del Hindostán, reinos budistas o hinduístas. Tras la conquista árabe en 698 (13 años antes del desembarco árabe en España), pasa por diversas vicisitudes en las que no me voy a detener: mencionaré, nada más, las conquistas mongolas de Gengis-Khan en 1221 y de Tamorlán, en 1370-1405.

A comienzos del siglo XVIII el actual Afganistán se hallaba dividido entre los dominios del imperio persa, al oeste, y los del Gran Mogol de la India islámica al este (la dinastía de los grandes mogules descendía de Tamorlán, que descendía de Gengis Kan, aunque el grupo étnico predominante en el inestable imperio tamurlano era una mezcla mongolo-turca, con prevalencia turca; de todos modos los idiomas turcos y mongoles son ramas del tronco común uralo-altaico, del que también se desgajaron los de la familia fino-ugriana: húngaro, carelio, finés y estoniano; existe una hipótesis lingüística de un remoto proto-idioma llamado «nostrático» del que se derivarían las familias de lenguas uralo-altaicas, las indoeuropeas y las camito-semíticas, o sea una amplísima gama de lenguas habladas en el continente afro-eurasiático).

El Afganistán moderno se forma en los siglos XVII y XVIII, al salir de un largo período en que el territorio poblado por los afganos estaba dividido entre los dominios del rey de Persia (el Shah) y el soberano islámico de la India septentrional (el «Gran Mogol»). En 1747 se funda la dinastía de emires o reyes afganos, la casa durrani.

Afganistán consolida su independencia en tres guerras de resistencia a las agresiones colonialistas inglesas. La primera en 1838-42; la segunda en 1878-80 (en ella Inglaterra logra imponerle al Afganistán un régimen de protectorado); la tercera en 1919, un año después del final de la I Guerra Mundial: gracias a la ayuda de la joven Rusia soviética, el Afganistán, sin conseguir derrotar militarmente a los colonialistas británicos, logra empero que éstos le devuelvan la independencia. El protectorado inglés había durado 39 años.

Durante ese período de protectorado británico, los colonialistas ingleses le arrancan al Afganistán una parte de su territorio de habla pashtuna para incorporarlo a la India (colonia inglesa); trátase de la línea Durand, impuesta por los colonialistas en 1893 y gracias a la cual hoy el artificial estado de «Pakistán» sigue ocupando una amplia zona del Afganistán histórico (lingüísticamente afgana).

En 1929 el Intelligence Service inglés organiza en Kabul un golpe por el cual es depuesto el emir Amanulláh, apoderándose del trono un usurpador, que será fusilado tras un lapso de anarquía y caos. Vuelve entonces la corona a la familia destronada.

El 9 de julio de 1937, el Afganistán firma un pacto colectivo de no agresión (fórmula muy de moda entonces) con Turquía, Persia y Mesopotamia (Irak), ésta última recién independizada del «mandato» británico, del que logró emanciparse --sobre el papel-- en 1932. A la vez, Afganistán siempre estuvo en buenas relaciones con la Rusia soviética.

En 1947, al conquistar la India su independencia, Afganistán aspira a recuperar el territorio que le habían arrebatado por la fuerza los ingleses 54 años antes.

Mas el colonialismo forma entonces el artificial estado de «Pakistán», nombre inventado por un puñado de exaltados islamistas indios y de señores feudales (como el Aga Kan). Para ello se divide a la India (o Hindostán --como entonces se llamaba) por una línea religiosa arbitraria, trazada sobre el papel, y que incorpora a territorios sin contigüidad ni especial afinidad entre sí. El reino de Afganistán vota en la ONU en 1947 contra la admisión de ese engendro de «Pakistán», pero es derrotado.

(Por cierto `Pakistán' es una sigla: la desinencia `-istán', `país', se une a las iniciales de tres regiones a las que, por su mayoría musulmana, se quería integrar en el invento político: Punyab, Afganistán y Kachemira; el segundo no ha llegado nunca a formar parte del Paquistán; Cachemira sólo en un tercio de su territorio; y Punyab sólo en parte también.)

En 1955, bajo auspicios de los EE.UU, firman el Pacto de Bagdad el Paquistán, Turquía, el Imperio Británico, el Irán (todavía bajo poder del Shah, que había recuperado un par de años antes su poder absoluto gracias a un complot de la CIA), y el Iraq (bajo el cetro de la rama oriental de la dinastía jachemita, todavía hoy reinante en Jordania): tres monarquías y dos repúblicas. Trátase de una alianza militar ofensiva, que viene a ser como un anexo de la NATO. El Afganistán --adoptando una opción neutralista y de no alineamiento-- se mantiene alejado de ese bloque (en el cual también rehúsan integrarse Egipto y Siria) y que duraría poco, ya que en julio de 1958 cae la monarqía en Mesopotamia.

En 1964 el emir otorga una constitución, pero el régimen sigue siendo una monarquía semi-absoluta. El 17 de julio de 1973 tiene lugar una revolución y cae la monarquía: el derrocado rey Mohammed Zahir Shah se ve forzado a abandonar el país y viene proclamado Presidente de la flamante República un miembro de la familia real, Mohammed Daud.


§3.-- La proclamación de la república y el progreso social

La nueva república, proclamada en 1973, sigue al principio una orientación moderada y, en parte, continuadora del sistema derrocado, a cuya élite pertenecen todavía muchos de los nuevos dirigentes. En marzo de 1978 estalla una segunda revolución. Va ganando posiciones el partido democrático popular (al que los periodistas occidentales tildan de `comunista', sin ofrecer empero un criterio para atribuir esa denominación, salvo que los por ella galardonados se han merecido el desagrado de Washington).

Prodúcense entonces nacionalizaciones, medidas de reforma agraria y de escolarización en masa; suprímese la desigualdad de sexos, se prohíbe la compraventa de esposas, se condonan las deudas a los campesinos.

Tras varios enfrentamientos internos de la dirigencia republicana afgana --hostigada por la rebelión feudo-religiosa, de la que hablaré después-- estalla un golpe de estado el 14 de septiembre de 1979 que lleva al poder a Babrak Karmal, político conciliador, que repudia el radicalismo de su predecesor, Amín Hafizulláh --a quien acusa de haber maquinado un golpe contrarrevolucionario.

La reforma agraria, iniciada en 1978, beneficia a un cuarto de millón de familias campesinas. Se decreta la enseñanza obligatoria universal para todos, sin distinción de sexo. Se extiende el cuidado a la salud, alcanzando a más de las 3/4 partes de la población urbana. La escolarización llega en el bienio 1985-87 al 63 % de los niños de uno u otro sexo. La esperanza de vida pasa de 33 años en 1960 a 42 en 1988. No están lejos del millón los adultos que vienen alfabetizados, al menos parcialmente. Incrémentase en un 50 % el número de médicos y se duplica el total de camas en los hospitales; se levantan las primeras casas cuna y los hogares de descanso para trabajadores.

En ese período el analfabetismo femenino baja del 98 al 75 %. Miles de mujeres afganas empiezan a vestirse de manera moderna. Se toman medidas contra la poligamia. La vicepresidenta de la Unión de Mujeres Democráticas, Safika Razmiha, declara en 1988: `si no se logra la igualdad de la mujer en nuestra sociedad, es imposible avanzar por el camino del progreso social. Muchos miles de mujeres afganas aún están encerradas en los harenes, millones ocultan su rostro bajo el chador y el 75 % de ellas son analfabetas. La revolución afgana realiza un ingente trabajo para emancipar a la mujer. Pero la correlación de fuerzas es todavía favorable a los atrasos feudales'.


§4.-- ¿Invasión soviética?

Facilitada por las discordias intestinas del grupo dirigente, se inicia la intervención norteamericana, que derrocha un maná de dólares y otro de armas para empujar a los cabecillas religiosos a una guerra santa contra el infiel (ese infiel lo forman las nuevas autoridades que quieren introducir algo de modernización en la anquilosada sociedad afgana).

La revuelta, financiada por los EE.UU. y sus aliados, está acaudillada por el partido musulmán Hezb-i-Islamí y por la Unión Islámica, Yamaiyát-i-Islamí. En 1978 tiene lugar la caída del Shah de Persia y se proclama en Teherán la República islámica (shiíta).

Ya en los primeros meses del año 1978 los EE.UU montan en la capital paquistaní, Islamabad, un centro de mando bélico que, bajo cuerda, guía la acción de las diversas huestes feudo-islamistas. Zbigniew Brzezinski, asesor del presidente estadounidense, Jimmy Carter, urde las operaciones clandestinas de adiestramiento bélico, armamento y financiación de esos soldados de la fe. Instálanse para ello 120 campos de entrenamiento en el Paquistán, con instructores pagados por los EE.UU. La Casa Blanca maquina, con éxito, una confabulación de regímenes antipopulares para respaldar la cruzada islamista; participan los servicios secretos del Paquistán, Israel, Arabia Saudita (y demás petromonarquías del Golfo Pérsico). Por sus propios motivos, apoyan también la campaña de los feudales afganos ciertos regímenes no subordinados a los EE.UU, como la R.P. China y la República Islámica del Irán (es el período de la guerra entre Irán e Iraq).

La ayuda que reciben las enardecidas mesnadas de la guerra santa asciende a unos mil millones de dólares anuales, suministrados en su mayor parte por los EE.UU.

En agosto de 1979 el gobierno afgano, para combatir a esas hordas reaccionarias armadas y financiadas por Washington, pide ayuda militar a la URSS, llegando al país varios miles de soldados rusos. La novedad de esa presencia era relativa, porque, desde 1919, Afganistán estaba estrechamente ligado a la Rusia soviética, a cuya ayuda debía su independencia, como hemos visto; los emires afganos solían estar en excelentes términos con Moscú y dar la bienvenida a personal técnico soviético, civil y militar, gracias al cual el país había comenzado a entrar en el siglo XX (aunque en muchas cosas siguiera todavía en la Edad Media).

Se ha alegado por los justificadores de la intervención pro-islamista occidental que el Presidente Babrak Karmal fue impuesto por las tropas soviéticas. En realidad, según lo hemos visto, el régimen republicano dizque «comunista» se había establecido en 1978 (tras un lustro de república de los notables), sin intervención alguna de la Unión Soviética, como un hecho puramente interno del pueblo afgano.

Dentro de ese nuevo régimen, surgido sin participación de Rusia (ni seguramente deseado por ella, ya que probablemente hubiera preferido que se mantuviera en el poder la vieja élite neutralista o incluso la monarquía), estallaron conflictos internos cuya verdadera índole es difícil de desentrañar. En ellos Rusia favoreció al ala moderada de Babrak Karmal, que quería una política de concesiones hacia los feudo-islamistas, frente a la línea «dura» de Hafizulláh Amín. Qué hubiera de verdad en las acusaciones de Babrak Karmal contra su depuesto predecesor podemos dejarlo al estudio de los historiadores.

Lo que es seguro es que el partido popular democrático del Afganistán no accedió al poder por intervención de las tropas rusas (ni siquiera probablemente por acción alguna que viniera de Moscú), sino por el desarrollo y desenlace de problemas y conflictos internos de la sociedad afgana.

Al envío de tropas soviéticas en 1979 lo llaman los periodistas «invasión soviética». No hay tal invasión.

Invadir un país es enviar a él fuerzas militares que ataquen al ejército de ese país y se apoderen de su territorio, arrebatándoselo a la autoridad preestablecida en él e imponiendo desde fuera una ocupación que desemboque en algún tipo de incorporación, anexión o protectorado. La entrada de tropas foráneas en un país a petición del gobierno de ese país y que no altere la soberanía de ese gobierno, ni comporte ataque a sus fuerzas militares, será buena o mala; no es invasión. La llegada a la España franquista de decenas de miles de soldados norteamericanos llamados por el tirano Franco en 1953 para apuntalar y respaldar su poder fue un acto inamistoso hacia el pueblo español (cuando además la República española en el exilio era todavía reconocida por varios estados y la España franquista ni siquiera era un estado reconocido por la ONU); pero no era una invasión, como sí lo había sido la invasión francesa en 1808. Ni es verdad que los ingleses invadieran Francia en 1940, llamados por el gobierno francés para repeler la agresión alemana. Invadir es invadir, no otra cosa.


§5.-- La guerra santa. La capitulación

La brutal guerrilla fundamentalista-feudal de los años siguientes --que, según lo acabamos de ver, les costó a los servicios secretos occidentales un dineral sin precedentes-- tiene rasgos que se parecen a los de nuestras guerras carlistas, pero con mayor brutalidad, por el atraso del país, su medievalismo, y por la lluvia de dólares y de armas terroríficas que los EE.UU. hacen llegar a sus servidores locales, aureolados con el título de «muyahidines» o milicianos de la fe. Ahí se forma todo el islamismo moderno.

Esas hordas de la fe queman vivos a campesinos que simpatizan con el gobierno, destruyen centenares de escuelas, sanatorios y puentes; y hasta aterrorizan a los líderes religiosos que se mantuvieran leales al gobierno. Asesinan al predicador de la mezquita central de Kabul, Maulán Abdul Jamid. Envenenan a cien muchachas de un instituto de la capital afgana. Hacen estallar bombas en plazas comerciales, cines y otros lugares de pública concurrencia. De 1978 a 1986 destruyen casi 2 mil colegios y 31 dispensarios médico-quirúrgicos; vienen saqueadas 906 cooperativas agrarias; entre los estragos y desmanes de los reaccionarios está la voladura de fábricas y centrales eléctricas, y el destrozo de 41 mil km. de líneas de comunicación.

En 1986 los feudales sublevados reciben de los EE.UU. misiles Stinger y de Inglaterra los misiles Blowpipes. Aun así, todavía el gobierno afgano podía resistir perfectamente y controlaba casi todo el territorio, además de disfrutar del apoyo masivo de buena parte de la población urbana.

Tras la llegada de Gorbachof al poder en Moscú, Rusia impone un cambio de timón al equipo dirigente en Kabul. Babrak Karmal viene reemplazado por el capitulador Nayibulláh.

En 1988 Gorbachof fuerza al gobierno afgano a claudicar ante las hordas islamistas. El 14 de abril se firma en Ginebra un armisticio, que rompen sin embargo los sublevados. Rusia trata de favorecer la restauración de la monarquía como fórmula de compromiso, pero los islamistas no aceptan ninguna transacción. El 15 de febrero de 1989 la URSS retira a las pocas tropas que aún permanecían en el Afganistán. Empieza la erosión del acosado gobierno progresista de Kabul. No podrán salvarlo a la postre sus cada vez mayores concesiones a la rebelión islamista, fomentada por Occidente.

Tras unos meses de desgaste, querellas fratricidas, traiciones y conjuras, cae finalmente Nayibulláh; pero no inmediatamente después de la retirada total de las tropas rusas, sino sólo tres años más tarde, en abril de 1992. Lo cual demuestra que ese gobierno no era una marioneta de los rusos, como se nos quiere hacer creer. Entran en Kabul los islamistas.

No llega con ellos la paz. Entre las diversas facciones religiosas estalla una guerra a muerte; muerte que afecta principalmente a la sufrida población de Kabul, que tiene que sufrir estragos y explosiones mucho peores que los que había padecido nunca antes. Y es que lo que ocultan los periodistas es que, durante esos años de régimen republicano-progresista, salvo enfrentamientos esporádicos, la brutal guerra de guerrillas sólo marginalmente llegaba a la capital o a las otras grandes ciudades, que permanecían totalmente adictas al gobierno, cuyas reformas apoyaban masivamente. Los fanáticos que, con apoyo de la CIA, asaltaron el poder en 1992, odiaban a la población urbana y le impusieron un calvario vindicativo por haber permanecido leal al gobierno ahora derrocado; cada facción descargaba sus morteros sobre el pueblo matando a mansalva.

Es larguísima la lista de las facciones (a cuál más fanática) de esa nebulosa islamista (hoy en parte coaligadas en la Liga Norte), nebulosa que fue impuesta en el poder en 1992 por los EE.UU. Enumeremos unas pocas: Frente Unido Islámico de Salvación del Afganistán, Movimiento Nacional Islámico, Sociedad Islámica, Partido de la Unidad Islámica, Partido Islámico, Hizbi Islami-Khalis (otra fracción del mismo), Unión Islámica de Liberación del Afganistán, Harakat-Inqilab-i-Islami, Jabha-i-Najat-i-Milli Afghanistan, etc.

Los gobiernos islamistas de facto que ocuparon el poder interinamente desde 1992 suprimieron el Parlamento (que había venido funcionando con el gobierno republicano-progresista que habían derrocado) y destrozaron el sistema judicial (instalando en su lugar cadíes religiosos locales que juzgan según la ley islámica o shariá).


§6.-- Los talibanes en el poder

El 27 de septiembre de 1996 una facción islamista menor, la de los talibanes --inicialmente de poca monta--, logró un fulgurante ascenso al poder, desalojando a esas otras camarillas rivales porque vinieron como pacificadores y proclamaron que --con sus inacabables guerras intestinas que victimizaban y hostigaban a la población civil-- aquellos grupos islamistas que los habían precedido en el ejercicio de la supremacía política no habían podido adquirir ni autoridad efectiva, ni legitimación de facto; ésos son los grupos que forman hoy, en 2001, la llamada `Liga Norte', auspiciada por los EE.UU, una vez que éstos se han peleado con los talibanes.

El movimiento talibán en 1996 se presentaba: como un movimiento joven, honesto, no maleado, civil, formado por personas cultas, alejado de las ambiciones y los peculiares defectos de los jefes guerreros: como un movimiento pacificador. Sin embargo, no era en el fondo más que una nueva ola de esa misma marejada islamista que se había adueñado del país gracias a la intervención de los EE.UU. Puede que sea una élite menos corrupta, menos dedicada al lucro y en la que cuenten más las motivaciones ideológicas. Pero en lo esencial son iguales.

domingo, enero 31, 2010

Indira Gandhi

"Estoy orgullosa de morir al servicio de mi país. Estoy segura que cada gota de mi sangre contribuirá al crecimiento de la nación y a hacerla fuerte y dinámica"

Indira Gandhi

1.RESUMEN:

La milenaria India no sólo es célebre por ser cuna del pacifista e independentista, Mahatma Gandhi, y del poeta, pintor, filósofo y dramaturgo, Rabindranath Tagore, sino también por ser tierra de la segunda gobernante femenina en la historia moderna. Su nombre: Indira Gandhi, la principal lideresa política del Tercer Mundo en el siglo XX. No hay dua que ella fue la pionera del ingreso de la mujer en el escenario del máximo poder gubernamental, desde Jefas de Gobierno (Primera Ministra) hasta Jefas de Estado (Presidenta). A partir del año 1966, año de su elección como Jefa de Gobierno, más de cincuenta mujeres han logrado diversos títulos gubernamentales en el planeta, incluyendo gobernantes originarias de países como Liberia, República Centroafricana, la ex República Democrática de Alemania, además de Panamá.

Ahora bien, en un país donde en diversas regiones las viejas tradiciones señalan que el nacimiento de una niña es símbolo de oscuridad e infelicidad y en la cual existen anualmente 10 000 casos de infanticidio femenino, la llegada de una mujer al máximo poder gubernamental en 1966 fue un hecho histórico en el Asia Meridional, aun cuando la señora Indira Gandhi alanzó el título de Primera Ministra tras la muerte de su padre Jawaharlal Nehru, el primer gobernante de la India (1947-1964).

2.UNA NIÑA EN LA FAMILIA GANDHI:

Hija del líder político Jawaharlal Nehru (Primer Ministro 1947-1964) y sobrina de la diplomática Vijaya Lakshmi Pandit (Presidenta de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1953), Indira Gandhi nació el 19 de noviembre de 1917 en la ciudad de Allahabad, a orillas del mítico río Ganges. Bautizada bajo el nombre de la diosa hindú de la fortuna, la infancia de Indira fue difícil, pues sufrió los efectos de la persecución contra su padre y abuelo, ambos líderes independentistas. Eran los tiempos en que la India luchaba por el fin del dominio colonial británico. En tanto, era uno e los países más pobres y poblados del planeta. De hecho, las peores hambrunas no se localizaban en China Continental y Bangaldesh o Pakistán Oriental, sino en las tierras indias de Uttar Pradesh, Bihar, Haryana, Orissa y Bengala Occiental.

Durante su etapa escolar, Indira sorprendió a propios y extraños por su extraordinario talento en la oratoria. Admiradora de la heroína Juana de Arco, sus discursos cautivaban por el sutil llamado a la libertad de su patria. Posteriormente, realizó sus estudios superiores en las famosas universidades de Santiniketan (India ) y Oxford (Reino Unido).

Entanto, en 1942 contrajo nupcias con Feroze Gandhi (sin ningún parentesco con Mahatma Gandhi), con lo cual paso a llamarse Indira Gandhi. Este matrimonio se disolvió a fines de los años cuarenta.

3.UNA MUJER NACIDA PARA LA POLITICA:

El ingreso oficial de Indira Gandhi a la política nacional empezó en 1947, fecha en la cual se proclamó la independencia de la India, del dominio colonial inglés. En este año, ella obtuvo el título de Primera Dama , tras el nombramiento de su padre como el primer gobernante del país del Asia Meridional (ya entonces, el segundo país más poblado del planeta).El título de Primera Dama corresponde por lo general a la esposa del gobernante, pero en el caso del Primer Ministro Nehru, pasó a su hija por ser viudo desde 1932.

En los años de la década de los cincuenta, Indira Gandhi se convirtió en la mujer más influyente de la India. Después de trabajar como consejera de su padre, el Primer Ministro Nehru, en 1959 fue nombrada presidenta del Partido del Congreso, partido en el poder gubernamental.

En 1964 falleció el gobernante Nehru. En 1966, su sucesor, Lal Bahadur Shastri también murió de manera inesperada dejando cierta inseguridad política en el territorio indio. En este mismo año, exactamente el 19 de enero, Indira Gandhi emerge como la segunda mujer gobernante, originaria de un país democrático en la historia universal, después de la Primera Ministra Sirimavo Bandaranike, gobernante de Sri Lanka, una Isla localizada al sur del Asia Meridional. Todo sucedió cuando el Parlamento indio la eligió Primera Ministra, tras conseguir 355 votos a favor, versus 169 votos en contra, resultado que desplazó a su contendor, Morarji Desai, ex ministro de finanzas.

En un discurso que dio con ocasión de su nombramiento como Jefa de Gobierno, la señora Gandhi, quien no pudo contener las lágrimas de emoción, dijo lo siguiente: "Estoy reconocida a todos los miembros del Parlamento, tanto a los que votaron por mí como a quienes lo hicieron en contra". No hay duda que sus lágrimas reflejaban una victoria histórica para la mujer india, en un país donde en diversas regiones las viejas tradiciones señalan que el nacimiento de una niña es símbolo de oscuridad e infelicidad y en la cual existen aualmente más de 10 mil casos de infanticidio femenino. Indira Gandhi habría de gobernar durante dos periodos: 1966-1977 y 1980-1984.

4.PRIMER GOBIERNO:

Su gobierno tuvo un perfil populista, acelerada industrialización, amistad con la antigua Unión Soviética (y otros países de Europa del Este y el Tercer Mundo), rivalidad militar con Pakistán y corrientes poco tolerantes con la oposición gubernamental.

Asimismo, por ser aliada de la URSS y asumir posturas no democráticas, las relaciones con los Estados Unidos pasaron por momentos difíciles. De hecho, después de apoyar militarmente la independencia de Bangladesh, ex Pakistán Oriental, en 1971 la señora Gandhi logró ganar las elecciones parlamentarias y asegurar su reelección como Primera Ministra.

En tanto, el 18 de mayo de 1974, su gobierno anunció la explosión de una bomba nuclear en la región de Rajasthan, ingresando como el sexto país miembro del denominado "Club Nuclear" (Estados Unidos, Francia, URSS, la República Popular de China...). Este hecho tuvo un significado especial, pues se trataba de balancear el equilibrio militar con la vecina China Comunista y sacar ventaja a Pakistán, el eterno rival de la India y aliado estadounidense en la conflictiva zona del Asia Meridional.Con anterioridad, en 1973, fuerzas indias anexaron el reino de Sikkim, un principado ubicado en la zona del Himalaya, tras poner fin a un conclicto intertribal.

El gobierno de la señora Gandhi se adueño de un territorio de 7,298 km2, una contradición para un país que fue enemigo de la invasión y ocupación china al Thibet.

Con la excepción de la India y Sri Lanka, el resto de países del Asia Meridional no adoptaron el modelo de la democracia después de la independencia: Nepal (monarquía absolutista), Buthán (monarquía absolutista), Pakistán (autocracia militar), Maldivas (autocracia musulmana) y Bangladesh (autocracia civil).Sin embargo, en 1975, el gobierno de la señora Gandhi asumió posturas autocráticas: persiguió a los grupos políticos de oposición, suspendió las garantías constitucionales y anuló la prensa independiente. Ella justificó su accionar pseudodemocrático como un mecanismo para luchar contra la corrupción gubernamental, los conflictos étnico-religiosos, la crisis económica y las sequías. En 1977 perdió las elecciones parlamentarias y su cargo gubernamental. En los siguientes años, los grupos políticos , incluyendo el Partido del Congreso, no olvidaron el modelo pseudemocrático que implantó la señora Gandhi en los años setenta.

Hasta antes de la época del gobierno pseudemocrático de la Primera Ministra, la India se encontraba en el reducido grupo de naciones democráticas del Sur, al lado de Jamaica, Trinidad-Tobago, Venezuela, Colombia, Senegal, Islas Mauricio, Sri Lanka y Barbados. En los siguientes años, la señora Gandhi cae en desgracia: la expulsaron del Parlamento y del Partido del Congreso, su partido político.

Posteriormente, fue encarcelada por breve tiempo tras una acusación parlamentaria de abuso del poder. Después de salir de la cárcel, organizó un nuevo partido. En 1980 ganó las elecciones parlamentarias y recuperó su puesto como Jefa de Gobierno de la India.

5.SEGUNDO GOBIERNO:

Su último gobierno se caracterizó por un alto liderazgo internacional en beneficio de los países del Tercer Mundo y sus grandes esfuerzos por la integración étnica y religiosa de la India. En 1981 la señora Gandhi fue seleccionada para participar en la Conferencia Norte-Sur de Cancún (México), evento que reunió a grandes dignatarios como el presidente estadounidense Ronald Reagan y el gobernante de Guyana Forbes Burnham, un carismático líder de los países del Sur.

En este mismo año, tuvo una entrevista con la Primera Ministra Margaret Thatcher, gobernante del Reino Unido en visita oficial por tierras indias. Con anterioridad,en 1980, en un hecho sin precedentes, el gobierno indio declaró ilegal al gobierno camboyano en el exilio de Pol Pot, formalmente reconocido por las Naciones Unidas.

La India sólo reconoció al gobierno camboyano prosoviético de Heng Samrin. En 1983 fue afitriona y presidenta de la Conferencia del Movimiento No Alinedo en Nueva Delhi, cita que reunió a más de noventa dignatarios.En otras áreas, la India tuvo un crecimiento económico positivo y significativo, superando a países como Argentina, Chile, Etiopía, Kenya, Nigeria y Uruguay.

Entre los años 1980-1981, la señora Gandhi escapó de dos atentados de asesinato, pero no logró escapar de la muerte en 1984. En ese año la Primera Ministra fue asesinada por dos individuos de su propia guardia de seguridad. Los criminales ,agrupados en el ala extremista de los sikhs , utilizaron armas de fuego para poner fin a la vida de la gobernante. Detrás de este asesinato se encontraba la venganza del grupo étnico y religioso de los sikhs, quienes no toleraron la política de integración regional que Indira Gandhi aplicó al territorio de Punjab, zona de mayoría Sikhs que desde 1981 lucha por una autonomía integral.

Su muerte ocasionó dolor, no sólo en la India y en países con grandes comunidades de indios, entre ellos Canadá, Bangladesh, Sri Lanka, Kenya, Islas Mauricio, Seychelles, Fiji, Sudáfrica, Guyana, Trinidad Tobago y el Reino Unido, sino también en el resto del mundo, incluyendo el Mundo Soviétio y el Mundo del Atlántico.

6.INDIRA Y SU AMOR POR LA FAUNA SALVAJE:

A principios del siglo XX existían más de 50 000 tigres en todo el territorio de la India, pero a partir de los años de la década de los setenta la cifra empezó a descender dramáticamente hasta llegar a los 2 500 tigres.

Los animales salvajes fueron desapareciendo a causa de la caza furtiva y a raíz de la falta de áreas protegidas.Al margen del alto valor que posee la piel del tigre dentro del circuito de los mercados internacionales clandestinos, los huesos, los órganos y la carne del tigre constituyen una parte muy importante en la medicina tradicional de China Continental, Taiwan y el Sudeste Asiático, región con alto poder económico.

Amante de la vida silvestre, en 1973 la gobernante Gandhi lanzó el Proyecto Tigre, con el objetivo de salvar al felino de la extinción total, como había ocurrido con el tigre de Bali en Indonesia. Pronto la población de tigres superó la barrera de los 3 000 animales. Diez años más tarde, ella también impulsó un programa integral de protección a la vida silvestre, denominado Plan de Acción Nacional de Fauna Silvestre.

Este programa elevó la cifra de tigres a 4 000 y puso en el tapete político la importancia de la defensa de la riqueza de la fauna salvaje de la India. En 1984, después de la muerte de la Primera Ministra india, el programa siguió en manos de su hijo Rajiv Gandhi. En la actualidad se recuerda a la Jefa de Gobierno de l India como la principal figura política internacional a favor de la defensa de la fauna salvaje.

7.OTRAS OBRAS DE INDIRA:

Política antiapartheid: Al igual que la famosa cantante sudafricana Miriam Makeba o el dirigente tanzanio Julyu Nyerere, la gobernante Indira Gandhi destacó por su lucha internacional contra el sistema racista del apartheid de Sudáfrica.

Ella era partidaria de la democratización del país africano a base de la expulsión del gobierno dictatorial de la minoría blanca sudafricana.En diversos foros internacionales, Naciones Unidas y la Cumbre de los Países No-Alineados, la señora Gandhi se pronuncio a favor de un gobierno sudafricano electo por las mayorías negras.

Apoyo a las ciencias: La historia de la India es rica en el estudio de la astronomía, astrología y otras ciencias, pero parte de esta herencia se perdió a medida que llegó el siglo XX. Sin embargo, durante los años sesenta, el gobierno de la Primera Ministra Gandhi insistió en apoyar y revalorar las ciencias. Su primer éxito que dio la vuelta al mundo ocurrió el 19 de abril de 1975 al colocar en órbita el Aribatat, el primer satélite indio, dependiendo de un cohete portador soviético.

Más tarde, en 1980, el satélite Rohini 1, colocado y desarrollado con todos los medios de la astronáutica nacional. Hasta 1983, el país había colocado cerca de nueve satélites en el espacio. De alguna forma se restauró el viejo orgullo del patrimonio histórico de a sabiduría de los antiguos científicos de la India.

Apoyo al deporte: En los años ochenta, la Jefa de Gobierno otorgó todas las facilidades para la organización de los Juegos Deportivos Asiáticos de Nueva Delhi. Asimismo, durante su primer periodo gubernamental, la India se proclamó campeona mundial de hockey sobre hierba, un título conseguido después de mucho tiempo. Es importante señalar que Indira fue una gran aficionada a la natación.

Apoyo a la igualdad de género:El ingreso de la señora Gandhi al poder gubernamental fue un golpe positivo para la participación de la mujer india en la política, la ecología, los derechos humanos, la diplomacia, los deportes, la cultura y el espectáculo. No hay lugar que Indira tuvo mucha influencia sobre: Vandava Shiva (ecóloga, física y filósofa); Usha Rai (periodista); Arundhati Roy (escritora); Phooolan Devi (feminista); Sonia Gandhi (política); Promilla Kapur (socióloga); Arundhati Ghose (diplomática); Nrinder Windy Kaur (sindicalista); y Kalpana Chawla (astronauta).En el campo de la política, la señora Sonia Gandhi, viuda de Rajiv Gandhi, es la mujer con mayores posibilidades para ingresar en el puesto de Jefa de Gobierno de la India en el siglo XXI.

Lucha contra la extrema pobreza :Durante el siglo XIX, la India figuraba como el segundo territorio de mayor pobreza en la Tierra, sólo superado por Indonesia.En los cuatro primeros decenios del siglo XX, la situación del país no mejoró: en 1943 en Bengala murieron cerca de tres millones de habitantes por falta de alimentos.

Después de Myanmar (ex Birmania), el territorio indio era famoso por su extrema pobreza a nivel mundial.Sin embargo, la seguridad alimentaria se fortaleció a partir de la independencia india del dominio británico, en 1947, pese a los pronósticos desalentadores de la mayoría de especialistas internacionales

En los siguientes años, los gobiernos de Nehru y de la señora Gandhi se enfrascaron en una tenaz lucha contra la extrema pobreza. Aunque la lucha contra este flajelo tuvo éxitos parciales, es importante señalar que logró neutralizar el ritmo apocalíptico de las hambrunas y sequías en todo el territorio de la India.

8.FUENTES:

Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana Suplemento Anual 1960-1987, Espasa-Calpe, Barcelona

Encyclopaedia Britannica Book of Year 1977, 1981, 1984, Encyclopaedia Britannica, Chicago

Guevara Onofre. Mujer y Poder, Cecosami, Lima, 2001

Grimberg,Carl. Historia Universal: El Siglo XX (tomo 12), Ediciones Daimon Barcelona, 1969

Informe de la Conferencia Mundial del Año Internacional de la Mujer, México DF (México), 19 de junio-2 de julio de 1975, Naciones Unidas, Nueva York, 1976

Notes For Speakers th Advancement of Women, UN, New York, 1995

Rothstein, Robert. "Democracia, Conflicto y Desarrollo en el Tercer Mundo", Revista de Ciencia Política, Bogotá, 1991

Uglow, Jennifer. The MacMillan Dictionary of Women´s Biography, The MacMillan, London, 1982

El socialismo de las patrias

Nueve limousines negras volaban hacia el aeropuerto de Budapest. De la primera, que lucía el escudo de la Embajada rumana, descendió el garboso Paul Niculescu-Mizil, que presidiera la delegación de su país a la Conferencia de Partidos Comunistas, y de la segunda el diplomático húngaro Zoltan Komocsin, rodeado por ceñudos ayudantes y soñolientos agentes de seguridad. Penetraron en un salón de espera muellemente alfombrado, con una mesa de nogal en el centro, y en ella tazas de café, botellas de coñac, champaña y vino. El rumano y el húngaro levantaron sus copas en un brindis de despedida: poco después, un Antonov-24 desprendía la escalerilla y se hundía en la pálida madrugada.
Atrás quedaban las vacilaciones de un encuentro cuidadosamente planeado para devolver cierta apariencia de unidad al movimiento comunista mundial. Los representantes de 67 partidos se congregaron el 27 de febrero en el hotel Gellert, de Budapest, por primera vez desde 1960, cuando rusos y chinos convinieron una tregua que luego se reveló infructuosa. Esta vez se trataba de una reunión preliminar; la definitiva se celebraría a fin de año. China, Vietnam del Norte, Albania, Yugoslavia, Cuba, no asistieron, así como los partidos de ciertos países no gobernados por comunistas. Otros aceptaron la invitación con el compromiso de que no se atacaría a los ausentes y que nadie quedaba excluido de antemano. Pero a la hora de exigir el cumplimiento de ese compromiso, Rumania se halló sola.
Jefe de la delegación soviética, el ideólogo Mijail Suslov. símbolo desvaído de la "vieja guardia" del Kremlin, lanzó una áspera diatriba contra la herejía maoísta. Y todas las delegaciones —incluida la italiana, que había insinuado su deseo de trabajar por relaciones normales con el Partido chino— repitieron, una tras otra, la arenga de Suslov, sugiriendo, además, que el próximo cónclave se lleve a cabo en Moscú, una humillación adicional que nunca aceptarían los chinos. Aún más ominosamente (a los ojos de los rumanos), Erich Honeeker, de la R. D. Alemana, anatematizó a sus colegas con el viejo argumento de que la lealtad a la URSS es "un criterio decisivo para la adscripción de cada partido al verdadero marxismo-leninismo".
Pero la gota que hizo rebosar el vaso fue la actitud del líder sirio Khaled Bagdache. quien, a propósito de la situación en el Medio Oriente, atacó la política independiente del Gobierno rumano, único, en todo el mundo comunista, que mantiene relaciones con Israel. Inmediatamente Niculescu-Mizil se abalanzó sobre el micrófono: exigió que Bagdache retirase sus términos y pidiese excusas por haberse alejado de las normas de conducta convenidas. Los otros delegados se interpusieron; el sirio convino en borrar del registro su testimonio; pero aquella noche el delegado rumano recibió un telefonazo de su jefe, el Presidente Nicolae Ceaucescu: "La retractación siria no es suficiente". Debía pedir que la reunión se disociara formalmente de esos agravios y prometiera que, en lo sucesivo, no se criticaría a ningún otro partido. "No se trata de lo que dijo Bagdache —explicó en privado un diplomático rumano—; es cuestión de principios: nosotros no juzgamos a otros y no podemos admitir que nadie lo haga." Durante seis horas, en vano, una ristra de disciplinados oradores trató de coaccionar a Niculescu-Mizil.
Por fin, durante diez tensos e históricos minutos, explicó la posición rumana, reunió sus papeles y se marchó.
Es evidente que el furor de Bucarest tiene causas más hondas que el discurso sirio. Ceaucescu no aceptó participar sino con ostensible renuencia; adivinaba que los rusos intentarían forzar otro encuentro con el deliberado propósito de aislar a China; sin duda, quiso averiguar hasta dónde los pujos de independencia son reales en otros partidos que, al menos de palabra, adhieren a la tesis del "policentrismo", expuesta por Palmiro Togliatti en el testamento político que borroneó durante su larga agonía en Yalta. No son reales: la delegación italiana apenas si osó proponer que las sesiones fueran públicas, maniobra que Suslov rechazó por medio de su fiel mayoría. En realidad, los rusos se la habían asegurado mucho antes de llegar a Budapest.
"Esperábamos un intercambio de ideas —protestó la prensa rumana—. No hubo tal cosa. Los sucesivos oradores anunciaban simplemente el momento y el lugar de la nueva reunión. Nuestras peores sospechas se confirmaron."
Salta a la vista, sin embargo, que Rumania, al salir en defensa de los ausentes, no adopta en modo alguno las tesis capitales de la política china. Si a algún Gobierno le cabe el mote de "revisionista" es al de Ceaucescu, cuyos contactos con el Mariscal Tito han alcanzado una perfecta intimidad; sí alguno practica la coexistencia hasta los límites del alarde, es el que mantiene su Embajador en Tel Aviv, trata directamente con Bonn y obtiene el apoyo norteamericano para adjudicarse la presidencia de la Asamblea General de la UN. La única coincidencia entre rumanos y chinos es su abierto repudio a las pretensiones rusas de administrar la verdad comunista.

De Marx a Ceaucescu
Alemán impenitente, por su formación y por su espíritu, Carlos Marx se consideraba un verdadero ciudadano, del mundo; en 1845, a la edad de 27 años, renunció a su ciudadanía prusiana y fue hasta su muerte un apatrida; no asignaba mayor importancia al factor nacional. Para él, "las particularidades y contrastes nacionales de los pueblos se borran de más en más, a medida que prosperan la burguesía, la libertad de comercio, el mercado mundial, la uniformidad de la producción industrial y las condiciones de vida que resultan de ella. Las limitaciones y particularismos nacionales —añadía en el Manifiesto comunista— se tornan imposibles, y las diversas literaturas nacionales y locales engendran una literatura universal", De todas maneras —indicaba en La ideología alemana— "la gran industria creó una clase cuyos intereses son los mismos en todas las naciones; ella no tiene nacionalidad; es una clase que realmente se liberó del mundo antiguo".
En dos guerras mundiales, esa clase, el proletariado, se dividió según el pabellón que flotaba sobre sus cabezas, en vez de "volver las armas" —como le proponía Lenin, amparado en la neutralidad suiza— contra las respectivas burguesías. Lenin mismo, después de destruir el Imperio zarista y crear un Estado multinacional que ni siquiera lleva el nombre de país alguno, que no era sino la "patria del proletariado", se puso al servicio de los intereses históricos de la Santa Rusia, y bajo Stalin se hizo evidente que el comunismo no era sino la forma específica del nacionalismo ruso. Yugoslavia en 1948, China en la década siguiente, Rumania ahora, siguen el mismo camino; los demás Estados comunistas aún conservan el antifaz.
La monarquía austrohúngara, que aglutinaba la Europa central, se derrumbó en 1918, al cálido soplo de la pasión nacionalista; fue reemplazada, después de la Segunda Guerra Mundial, por la argamasa soviética; hoy esa argamasa se cae en pedazos. La patria del socialismo se esfuma, detrás del socialismo de las patrias, diría de Gaulle.
Curiosamente, este fenómeno, que surgió como protesta contra la dominación soviética, deja a los rusos una salida: nadie sino ellos puede arbitrar los problemas regionales en el Centro y el Este europeos.
Esta inquietud debió de aletear en el espíritu de Niculescu-Mizil y de su colega húngaro, la semana pasada, mientras las nueve limousines volaban hacia el aeropuerto. Rumania, que en 1945 hubo de ceder a los rusos Besarabia y Bucovina, obtuvo sin embargo, a costa de Hungría, el territorio de Transilvania, aún hoy habitado por una impermeable minoría magiar. El 16 de febrero último, en un discurso de Ceaucescu sobre "el desarrollo multiforme de nuestra patria", los observadores extractaron una alusión a "las naciones cohabitantes" de Rumania; elogió particularmente a los húngaros, que tendrían merecidos sus derechos culturales y religiosos. El voluntarioso estadista de 48 años sabe que su constante rebeldía frente a Moscú lo expone al peligro de un "irredentismo" húngaro. Los rusos, para deshacerse de él, pueden sugerir a Janos Kadar, el hombre fuerte de Budapest, que no verían con malos ojos algunas discretas incitaciones al medio millón de húngaros que han quedado detrás de la frontera.
Es apenas una perspectiva. Los húngaros de la madre patria, sabiamente, abrevan su orgullo nacional en un pasado remoto, que no les trae complicaciones con ninguno de sus vecinos. En cuanto al futuro, sueñan con la dicha individual antes que con magnas empresas colectivas. Aunque la reforma en curso ha deteriorado seriamente el nivel de vida —un precio al que se ha resignado Kadar, para modernizar la economía y elevar la productividad—, los campesinos abandonan sus míseros tugurios de la planicie de Alfold e invaden las ciudades en pos de sus ideales burgueses. Cuando se sientan, rígidos y dignos en la terraza del café
Hungaria, que fue el lugar de cita predilecto de la vieja élite, y dan su primera orden al camarero, pasan automáticamente de una condición a otra, su vida cambia para siempre. Este contraste entre el flamante hedonismo magiar y el recio esfuerzo constructivo de la latina Rumania es la impresión más extraña que recibe el viajero a orillas del Danubio. Sí el Kremlin porfíase en invertir los papeles, encontraría doble resistencia.
Su malhumor, con todo, puede manifestarse por medio de sanciones económicas. Los rumanos las soportan hace tiempo. Excluidos de los beneficios del Oleoducto de la Amistad (que conduce petróleo ruso hasta el corazón de Europa, a través de Polonia y Hungría, Checoslovaquia y Alemania Oriental), reacios a las directivas del Comecon (una especie de Mercado Común de los países comunistas), no han vacilado en planificar por su cuenta un vertiginoso desarrollo integral, con meta en ocho millones de toneladas de acero para 1970, asociarse a Yugoslavia en la erección de la gigantesca central hidroeléctrica de las Puertas de Hierro y volcar más de la mitad de su comercio exterior hacia los países capitalistas.
En todo caso, su actitud no disuadirá a la URSS de celebrar en diciembre de 1968 ese Concilio antichino que estima necesario para revalidar sus títulos como "patria del proletariado", Pero muchos de los delegados que le acordaron su voto en Budapest se verán obligados a rendir cuentas al volver a su país, y no es improbable que algunos de ellos falten a la nueva cita.
A fines de semana se creyó que Rumania sería la piedra del escándalo en la conferencia política del Pacto de Varsovia, que se celebra en Sofía. Leonid Breznev, Secretario General del PC ruso, esperaba que se adoptasen "sanciones ejemplares" contra el incómodo aliado. Pero sus planes fueron trastornados por una noticia que cayó sobre la mesa de la conferencia como una bomba: el general Jan Sejna, 40 años, presidente del Comité partidario del Ejército checoslovaco, huyó a los Estados Unidos con todos los secretos de la organización militar del Pacto de Varsovia. La conferencia se clausuró abruptamente el viernes.
PRIMERA PLANA
12 de marzo de 1968

Mecanismos de acrecentamiento de la deuda externa de Argentina a partir de 1976

* extraido de: hablemos de historia


Introducción

La deuda externa es uno de los procesos mas graves que vienen afrontando las sociedades latinoamericanas. En el caso particular de nuestro país, a sido el motivo por el cual los gobiernos han debido someterse a las políticas recesivas fijadas por el FMI y la Banca Acreedora. El endeudamiento privado comenzó antes que el publico y fue instigado y facilitado por la dictadura militar con la política de apertura financiera. Cuando el andamiaje que había sostenido la política de apertura empezó a resquebrajarse y sobrevino la crisis bancaria de marzo de 1980, el Estado fomento el endeudamiento público para financiar la salida de capitales del sector privado. En junio de 1981 la deuda privada fue transformada en pública mediante los seguros de cambio cuyo monto ronda los 21.000 millones de dólares.”(1)

El problema de la deuda en la Argentina se ha hecho endémico y ha condicionado toda política de desarrollo a lo largo de los últimos 30 años. Por un lado la Argentina ha tenido, paradójicamente, como recurso para reciclar la deuda la toma de nueva deuda, con lo cual ha agravado su situación ante los órganos de crédito internacional. Por otro lado ha tenido que soportar la presión de estos órganos de crédito para aplicar en el país programas económicos que muchas veces iban en contra de las necesidades del la sociedad, con lo cual agravaban la situación de la misma.

El crecimiento de la deuda externa a partir de 1976 esta altamente relacionado con la aplicación del plan económico llevado adelante por el ministro de economía del gobierno del General Videla, Martínez de Hoz. Este trabajo tratara de exponer elementos que demuestren la relación entre la ejecución del plan económico y el crecimiento de la deuda.

Contexto e implementación

Según Romero Rofman y Luís Alberto Romero en los año `70 se produce un quiebre en el capitalismo a nivel mundial que lo impulsa reordenar sus estrategias de crecimiento. A esto hay que sumarle la captación por parte del sistema financiero de los países centrales de los altos excedentes de los países exportadores de petróleo. Lo cual les da la posibilidad de implementar una política crediticia a nivel internacional con pocos antecedentes en la historia.

Dada la situación se comienza a fomentar sobre los países del tercer mundo un nuevo plan para extraer beneficios, lo cual implica modificar sus modelos económicos y ejercer presión para transformar la esencia de sus Estados en cuanto a su rol en el desarrollo económico y social de sus sociedades. (2)

El modelo de crecimiento y acumulación de la economía en Argentina que venia predominando desde la década del `30 hasta mediados de los `70, mas allá de ciertas divergencias, había mantenido ciertas características constantes durante el periodo mencionado:

v Colocar a la industria como motor de la economía y como eje de la acumulación

v Ampliar las funciones del Estado

v Sostener el nivel de consumo de los sectores que integraban la industrialización

v Privilegiar la expansión del mercado interno a través de elevadas barreras arancelarias a la importación (3)

Cuando asume el gobierno del General Videla se traza el nuevo plan económico que tiene como objetivos principales resolver, en el corto plazo, las problemáticas críticas, según su apreciación, que se suscitaron durante el gobierno saliente y, a largo plazo, modificar el modelo de acumulación y crecimiento que había caracterizado a la economía argentina desde los `30.

A corto plazo se debía solucionar el conflicto entre obreros y empresarios por los salarios y la inflación, tendiente a la hiperinflación, originada por la presión de los salarios sobre los costos de producción y el consumo. A largo plazo se debía modificar la estructura productiva, el modelo de acumulación y el rol y el tamaño del Estado para poder superar el lento e inestable crecimiento de la economía argentina hasta entonces.

Las críticas que se realizan al modelo económico son las siguientes:

  • Se realizo sobre la base de elevadas barreras arancelarias.
  • Creo y mantuvo una estructura industrial generalmente inadecuada en sus escalas de producción e ineficiente en su funcionamiento respecto de los patrones vigentes en los mercados internacionales.
  • No contemplaba a la actividad agropecuaria, no apoyaba su desarrollo.
  • Estableció políticas de remuneración con ingresos reales de los trabajadores por encima de la productividad media de la economía.
  • Genero crisis recurrentes en la balanza de pagos por la presión que, en la fase expansiva del ciclo, los volúmenes crecientes de importaciones destinadas al sector industrial ejercían sobre el nivel de reservas, que no crecían adecuadamente por que las altas barreras proteccionistas discriminaban sobre la actividad agropecuaria.

Con respecto al rol y al tamaño del Estado las críticas son las siguientes:

  • Las políticas de precios, fiscal y cambiaria implicaban una absorción de los recursos desde el sector agropecuario y una transferencia a las actividades urbanas.
  • Parte de los recursos captados del sector agropecuario fueron utilizados para la creación y sostenimiento de un Estado de grandes dimensiones que no solo cumplía funciones administrativas inherentes a su naturaleza, sino que también mantenía en operación actividades productivas generalmente en forma ineficiente y deficitaria.
  • Intervenía intensamente en el proceso de asignación de recursos a través de la política crediticia, de subsidios y de seguridad social.
  • Provoco crecimiento desmesurado del gasto público y el déficit de las cuentas oficiales se convirtió en el principal motor de la expansión monetaria.
  • Generando así una inflación crónica, que destruyo el mercado de capitales, y el crecimiento económico se hizo lento e inestable.(4)

“EL Estado debía paulatinamente retirarse de su función intervencionista y reguladora, a fin de liberalizar las relaciones económicas en n mercado abierto a las corrientes internacionales de bienes y dinero.”(5)

Los instrumentadores de al política económica pretendían primero estabilizar la economía, en el corto plazo y modificar el modelo en el largo plazo. Pero las medidas aplicadas para resolver en el corto plazo la inflación fracasaron (reducción del salario real, control estatal de los incrementos de precios, restricción monetaria). Entonces “para disciplinar a los agentes económicos” (6) comenzaron a instrumentar directamente medidas para modificar el modelo económico, realizando cambios radicales en puntos elementales, con respecto a la política anterior y exterior.

Hubo cinco puntos sobre los cuáles el nuevo plan económico hizo hincapié especialmente, la política salarial, la política de precios, la reducción del tamaño del Estado, la reforma del sistema financiero y la apertura de la economía a los mercados internacionales de bienes y capitales. De todos los puntos el más importante era la reforma financiera. (7)

La política financiera interna modificará el carácter del crédito a la industria. Ya no será subsidiario. (8) Conjuntamente la reforma arancelaria, que no garantizará el autofinanciamiento, ya que no garantiza el monopolio en el usufructo del mercado interno, y la consecuente apertura comercial, debilitarán a la industria nacional.

“…el nuevo modelo…se ocupa de socavar las bases de la economía keynesiana. Aboga por un mayor control de las fuerza de trabajo (desempleo natural), una severa disciplina fiscal (recorte de los gastos reproducción socializados aunque no los de defensa) y la libre movilidad de bienes y capitales (expansión de la valorización del capital).”(9)

Resultaba fundamental introducir estos cambios en el modelo económico, en especial el de apertura de la economía argentina, para inducir la transformación del aparato productivo interno por medio de la confrontación de los precios locales con los internacionales. Lo cual llevaría a una mayor estabilidad en el largo plazo. A su vez la nueva política cambiaria y financiera posibilitaría cubrir los desequilibrios en la balanza de pagos que se pudiesen manifestar durante el ciclo ajustes inicial que se corregirá en el transcurso de la implementación del plan.

Con esta política se lograría reinsertar a la Argentina en los mercados comerciales y financieros externos (al adaptarse la economía nacional a los nuevos requerimientos externos), suprimiendo, además, a todos aquellos sectores, actividades o empresas “ineficientes”, que no pudiesen enfrentar la competencia internacional.

La política salarial y laboral, la liberación de los precios y el redimensionamiento y subsidiariedad del Estado apuntaban a recomponer los mecanismos de acumulación que, a juicio del equipo económico, se habían trabado a lo largo del periodo anterior. La reforma del sistema financiero iba a cumplir una doble función. Por una parte, constituiría el instrumento destinado a desplazar al Estado de su papel de árbitro en el proceso de asignación de los recursos. Para ello debía crearse un sistema bancario y financiero que cumpliera su papel de intermediario entre la demanda y la oferta de fondos prestables, orientando su cartera de préstamos hacia aquellas actividades que, como consecuencia de la reconversión del aparato productivo, ofrecieran la mayor rentabilidad. La segunda función que cumpliría la reforma del sistema financiero se vincula con la apertura de la economía a los mercados internacionales de bienes y capitales. Con la apertura de la economía a la competencia externa se alcanzarían dos objetivos importantes, eliminar todas aquellas actividades ineficientes y limitar las posibilidades de crecimiento de los precios a los márgenes permitidos por la amenaza de los competidores internacionales. La política cambiaria y arancelaria fue utilizada como herramienta intiinflacionaria, acelerando el proceso de apertura comercial externa. Este proceso llevaría a desequilibrios negativo de la balanza de pagos, para cubrir el déficit consecuente era necesario abrir también el mercado financiero interno al flujo de capitales internacionales, para poder así también sostener la política cambiaria y arancelaria y obtener los fondos que la deficitaria balanza de pagos no proveyera.

Para evitar los desequilibrios en la cuenta comercial había que generar los instrumentos que proveyeran los recursos para financiar es déficit. La reforma del sistema financiero y la apertura del mismo a los mercados internacionales fueron los instrumentos adoptados. (10)

Un punto de la reforma financiera fue la autorización de ingreso al sistema bancario de bancos de origen extranjero que casi duplica el número existente en un tiempo record. En el periodo 1979-81 los bancos extranjeros presentes en el sistema nacional pasan de ser 17 a ser 32. La libre movilidad de capitales y la libertad de las tasas de interés fueron el incentivo para que la banca internacional se instalara en el país. La totalidad de los bancos extranjeros que ingreso en este periodo no desarrollo actividades tradicionales, como captar ahorro en pesos o crear líneas de créditos a pequeños y medianos clientes, solo se dedicaron a la operatoria externa y en la prestación de servicios financieros no tradicionales a una clientela muy seleccionada y concentrada, realizando, con la permisividad del sistema, operaciones mayoristas de corto plazo y bajo riesgo, obteniendo en escasos meses espectaculares beneficios líquidos. Los bancos que se instalaron entre 1979 y 1981 abrieron pocas sucursales lo que evidencia el carácter mayorista de su actividad. Se especializan básicamente en la operatoria externa, teniendo una cartera reducida de préstamos y depósitos. Debido a su mejor posición en los mercados internacionales y sus conexiones con los centros financieros mundiales, los bancos extranjeros predominaron en las operaciones con divisas extranjeras.

Las políticas implementadas a partir de 1976 para solucionar los problemas de la economía argentina fueron un fracaso (debido a las contradicciones del modelo, en cuanto a las asimetrías de sus políticas internas y externas) y la prueba mas concluyente fue la crisis financiera que se declaro en 1980. Hacia fines de 1979 y comienzos de 1980 la aplicación del plan económico había generado:

  • Una creciente recesión que afectaba la producción de bienes comerciables internacionalmente.
  • El deterioro de la balanza de pagos, aumento de las importaciones y declinación de las exportaciones
  • Un creciente endeudamiento externo

A este situación hay que agregarle el aumento de las tasas de interés, que para esa fecha superaba el 35% anual.

Por estas razones la rentabilidad había descendido y muchas empresas de distintos tamaños y sectores, que habían adquirido deudas, cayeron en la insolvencia y no pudieron hacer frente a sus obligaciones. La incobrabilidad de las deudas por parte de las entidades financieras afecto automáticamente la rentabilidad y la solvencia de las mismas, al disminuir sus activos y aumentar sus pasivos. Esto provoca una crisis generalizada en el sistema financiero que se patentiza con la quiebra del Banco de Intercambio Regional (BIR) a fines de marzo de 1980. Pero la crisis ya se venía manifestando con anterioridad. Con la aplicación del modelo se había afectado la rentabilidad y solvencia del aparato productivo, y con ello la rentabilidad y solvencia de su acreedor, el sistema financiero. Desde que se instrumento la apertura financiera, el Banco Central había dispuesto la liquidación de 37 entidades financieras. ¿Por que se hace visible la crisis recién en marzo de 1980? Primero porque ninguna de las entidades liquidadas con anterioridad, habían tenido la magnitud del BIR (la institución mas grande del país si se considera como indicador el monto del tamaño de sus depósitos), por lo que sus efectos colaterales generados no fueron tan importantes y fueron soportados por el sistema. En cambio la quiebra del BIR produjo la corrida bancaria más importante de toda la historia financiera argentina, por la dimensión de su entidad, lo cual puso de manifiesto la grado de avance que había alcanzado la crisis del modelo. Segundo, provoco por primera vez perdidas patrimoniales irreparables por la gran importancia de los depósitos no garantizados incluyendo el 100% de los depósitos en moneda extranjera. Tercero, el hecho creo un descreimiento general por parte de los clientes y de las entidades financieras con respecto a la confiabilidad del sistema.

Las razones que habían llevado a quiebras de bancos y financieras antes y después de la liquidación del BIR son similares. Bancos y financieras quiebran porque las empresas deudoras también quiebran por los efectos de la economía vigente. (11) Las principales empresas dañadas son aquellas que estaban ligadas al mercado interno, ya que se también se produce una baja en el nivel adquisitivo de los asalariados. (12)

El pánico generado por la quiebra del BIR se generalizo con las intervenciones de otras tres instituciones de gran tamaño hacia fines de abril (Banco Internacional, Banco Oddone y Banco de los Andes). La liquidación de estos bancos afecto al 10 % de los depósitos del sistema de financiero argentino. Los ahorristas comenzaron a retirar sus depósitos en pesos y convertirlos en dólares, por lo cual el Banco Central enfrento el doble problema de encontrar atacada su posición de reservas internacionales al verse obligado a inyectar enormes cantidades de dinero para pagar los depósitos de las entidades cerradas por un lado y de tener que adoptar urgentes medidas para evitar la total destrucción del sistema financiero. La inestabilidad del sistema se agravaba además por que la mayoría de los depósitos eran de corto plazo, 30 días, temiendo el retiro de esos depósitos. Para hacer frente a esa situación el Banco Central adopto medidas de estabilización a través del establecimiento de líneas de asistencia financiera a las entidades que habían tenido reducciones en sus depósitos, garantizando el Banco Central hasta el 100 % de sus depósitos ante cualquier eventualidad. En el mes de abril mas de la mitad de las entidades financieras experimento caídas en sus depósitos. Que fueron redepositados en entidades con mayor confiabilidad. Esta desmonetización que sufrió la mitad de las entidades mostró el nivel de desconfianza en el modelo financiero.

Para mediados de 1980 las medidas tomadas por el Banco Central pudieron estabilizar el sistema financiero, pero para ello tuvo que adquirir del exterior una extraordinaria suma de moneda extranjera, en el mercado internacional y el sistema no recupero su confiabilidad.

La crisis financiera tuvo que haber llevado alas autoridades a revisar y reformular el plan económico, esto no solo no ocurrió sino que además lo profundizo, ya que abandonar esa política hubiese producido peores consecuencias. (13) Para tratar de recomponer la confianza sector privado, que inicia una vertiginosa salida de capitales, el gobierno trata de apuntalar al sistema con la toma de créditos externos que volcara al sistema, incrementando el endeudamiento externo de forma extraordinaria. Este sistema se mantendrá y solo lograra aumentar el endeudamiento y profundizar la crisis a partir de 1981, cuando la especulación en el sistema financiero comienza a afectar su funcionamiento.

El gobierno tomo a su vez otras medidas que contribuyeron a agravar la situación. La eliminación de las restricciones a la entrada de capitales externos, los fondos desde el exterior siguen fluyendo y el país se endeuda cada vez mas. La devaluación compulsiva de la moneda, que en 1981 llego al 70 %, agudizo la caída del salario real, y con ello agudizo también la recesión y debilito la situación de la economía argentina para hacer frente a los vencimientos de deuda externa. En definitiva la situación causante de la crisis de 1980 no solo se mantiene en 1981 sino que se agudiza por el agotamiento del financiamiento externo. (14)Ante esta situación el alejamiento de Martínez de Hoz y su equipo es previsible.

A pesar de las reformas implantadas por el equipo de Roberto Alemann con la ley 22.529 de “Consolidación del Sistema Financiero” y una política cambiaria tendiente a mejorar la situación de la economía para poder enfrentar sus obligaciones con el exterior, la Argentina necesitaba más financiamiento externo. Justo cuando se estaban recomponiendo los vínculos con la banca internacional, la guerra de Malvinas cierra todas las posibilidades.

Conclusión

Todo lo anteriormente descrito deja en claro que el endeudamiento externo fue consecuencia de la aplicación del plan economico de Martínez de Hoz, ya que actuó, en un principio, como el elemento principal para cubrir el déficit en las cuentas de la balanza de pagos y posteriormente para cubrir las deficiencias del sistema financiero creado. (15)

A partir de 1979 –año en que se realiza la apertura externa del sistema financiero- la deuda externa Argentina se multiplica. Entre fines de 1978 y 1981 la deuda crece un 42% anual acumulativo. La deuda pública creció un 34 % y la deuda privada un 56%. El sector privado contrae deuda comercial, para financiar principalmente importaciones, y deuda financiera. A partir de 1979 la nueva política financiera privilegia la integración a los mercados de capitales para lograr el buen funcionamiento del sistema. La vinculación plena de los marcados financieros interno y externo se completo con la eliminación de los impuestos al movimiento de capitales. La utilización del financiamiento externo para las actividades de comercio exterior y el ingreso de fondos del exterior para financiar la actividad del sector privado creció fuertemente. La deuda externa por importaciones del sector privado paso de 1796 millones de dólares en 1978 a 3279 millones en 1979 y la deuda por créditos financieros aumento 3414 millones de dólares en el mismo periodo. (16)

Mas allá de la estimulación del gobierno para que el sector privado adquiera deuda, la banca internacional desempeño un papel importante en la expansión del endeudamiento externo privado desde 1979.

El endeudamiento externo del sector público fue moderado hasta la crisis de 1980. a partir de allí, como el sector privado retajo su búsqueda de financiamiento externo, el Estado se vio en la obligación de hacerlo para responder a la demanda de moneda extranjera del sector privado, que aumento sustancialmente. El gobierno opto por salir de la crisis profundizando la política financiera. La mecánica que implemento consistió en sustituir el financiamiento interno de las empresas del Estado y de la Tesorería por el financiamiento externo. De no haber sido por el fuerte endeudamiento externo del sector público en 1980 no se hubiera podido mantener la política financiera. Si se hubiese buscado el financiamiento interno las reservas no hubiesen alcanzado y el que hubiese estallado en crisis hubiese sido el Estado. En 1980 la deuda publica externa aumento en 4300 millones de dólares y en 1981 se incrementa aun más. (17)

Futuros trabajos deberán investigar quienes se beneficiaron con esta política económica y cual fue la causa para que el mercado externo confiara en el país a pesar del evidente fracaso del plan económico en cuanto al crecimiento real de la economía argentina.

Bibliografía

El Periodista de Buenos Aires, Nº 39, 31de mayo de 1985.

Romero Rofman y Luís Alberto Romero, “Sistema socioeconómico y estructura regional en la Argentina”, Bs. As. , Amorrortu Editores, 1988.

Ernesto Feldman y Juan Sommer, “Crisis Financiera y Endeudamiento Externo en la Argentina”, Centro de Economía Transnacional. Centro Editor de América Latina, Bs. As., 1986.

Nora Lustig, “Crisis de la deuda, crecimiento y desarrollo social en América Latina durante los años ochenta”, en José Luís Reina, “América a fines de siglo”, Fondo de Cultura Económica, 1995, capitulo II.

Notas

(1) El Periodista de Buenos Aires, Nº 39, 31de mayo de 1985. Según el semanario los datos fueron obtenidos del Banco Central de la Republica Argentina

(2) Romero Rofman y Luís Alberto Romero, “Sistema socioeconómico y estructura regional en la Argentina”, pp 252, Bs. As. , Amorrortu Editores, 1988.

(3) Ernesto Feldman y Juan Sommer, “Crisis Financiera y Endeudamiento Externo en la Argentina”, pp 13, Centro de Economía Transnacional. Centro Editor de América Latina, Bs. As., 1986.

(4) Ernesto Feldman y Juan Sommer… op cit, pp 27 y 28.

(5) Romero Rofman y Luís Alberto Romero, op cit, pp 253.

(6) Ernesto Feldman y Juan Sommer… op cit, pp 26.

(7) Romero Rofman y Luís Alberto Romero, op cit, pp 254.

(8) Ernesto Feldman y Juan Sommer… op cit, pp 21.

(9) Francisco Gatto, Graciela Gutman y Gabriel Yoguel, “Reestructuración industrial en la Argentina y sus efectos regionales. 1973 – 1984”, Bs. As., 1988. En Romero Rofman y Luís Alberto Romero, “Sistema socioeconómico y estructura regional en la Argentina”, pp 252, Bs. As. , Amorrortu Editores, 1988.

(10) Ernesto Feldman y Juan Sommer… op cit, pp 31.

(11) Ernesto Feldman y Juan Sommer… op cit, pp 129-131.

(12) Romero Rofman y Luís Alberto Romero, op cit, pp 259.

(13) Romero Rofman y Luís Alberto Romero, op cit, pp 254.

(14) Ernesto Feldman y Juan Sommer… op cit, pp 135.

(15) Nora Lustig, “Crisis de la deuda, crecimiento y desarrollo social en América Latina durante los años ochenta”, en José Luís Reina, “América a fines de siglo”, Fondo de Cultura Económica, 1995, capitulo II, pp 70.

(16) Ernesto Feldman y Juan Sommer… op cit, cuadros de las Pág. 158-165 en base a datos obtenidos del Banco Central de la Republica Argentina y del FMI.

(17) Ernesto Feldman y Juan Sommer… op cit, cuadros de las Pág. 158-165 en base a datos obtenidos del Banco Central de la Republica Argentina y del FMI.

la comida Kosher

En los hogares judíos ortodoxos o más tradicionales se respeta una rigurosa separación entre la leche y los productos cárnicos, distinción que se hace extensiva a todos los utensilios de cocina (ollas, sartenes, vajilla y cubertería) que se utilizan para cada uno de ellos. Incluso se almacenan en frigoríficos distintos y se lavan en lavavajillas diferentes. Dado que durante el festival de la Pascua muchos de esos utensilios no pueden ser reutilizados sino que han de ser reemplazados, equipar una cocina judía puede llegar a ser muy caro.

Toda la comida que se sirva en un hogar religioso debe ajustarse a las reglas para ella dispuesta o kashrut. Estas normas se han ido complicando con el transcurso de los años y son más respetadas en unos hogares que en otros. De manera general, estas reglas pueden dividirse en dos grupos: aquellas que fijan qué especies animales pueden o no comerse, y aquellas que tienen que ver con la forma de sacrificio, preparación, cocina y manera de servir.

La lista de animales permitidos y prohibidos está sacada de la Torah (Levítico 11 y Deuteronomio 14:3-21). Existen tres clases de animales permitidos: cuadrúpedos, aves y pescado. Los cuadrúpedos del Kosher han de cumplir dos requisitos: deben tener pezuñas hendidas y ser rumiantes. El único animal que tiene pezuña hendida y no es rumiante es el cerdo, por lo que es visto como el animal “no kosher” por excelencia. Bovinos, ovinos, caprinos y carne de caza son animales comestibles. Los caballos, que no tienen pezuña hendida, así como animales con patas como conejo y la liebre, también están excluidos. En cuanto a las aves, más que proporcionar un criterio general, la Torah detalla las que están prohibidas: las que matan a otros animales –incluidos peces- o comen carroña. Esto significa que todas las demás están permitidas, pero como todavía existen algunas dudas acerca de la identidad de ciertas aves de la lista, los judíos escrupulosos sólo comen aves domésticas como pollos, patos, gansos, pavo y pichones. El pescado ha de tener espinas y escamas, una regla curiosa puesto que no parece haber ningún pez que tenga escamas pero no espinas. Esta norma no causa problemas aun cuando algunos rabinos se empeñan en discutir sobre algunos peces en particular, como el esturión, el pez espada o el rodaballo. Todos los demás animales están prohibidos, excepto una especie concreta de langosta –el insecto, no el marisco-, que sí está permitida.

Merece la pena hacer aquí un pequeño desvío para analizar el origen de la porcofobia que sienten los judíos observantes. La mitad del enigma es bien conocida para judíos, musulmanes y cristianos. El dios de los antiguos hebreos hizo todo lo posible (una vez en el Libro del Génesis y otra en el Levítico) para denunciar al cerdo como ser impuro, como bestia que contamina a quien lo prueba o toca. Unos 1.500 años más tarde, Alá dijo a su profeta Mahoma que el estatuto del cerdo tenía que ser el mismo para los seguidores del Islam. El cerdo sigue siendo una aberración para millones de judíos y cientos de millones de musulmanes, pese al hecho de que puede transformar granos y tubérculos en proteínas y grasas de alta calidad de una manera más eficiente que otros animales.




¿Por qué dioses tan sublimes como Yahvé y Alá se han tomado la molestia de condenar una bestia inofensiva e incluso graciosa, cuya carne le encanta a la mayor parte de la humanidad? Los estudiosos que admiten la condena bíblica y coránica de los cerdos han ofrecido diversas explicaciones. Antes del Renacimiento, la más popular consistía en que el cerdo era literalmente un animal sucio, más sucio que otros, puesto que se revuelca en su propia orina y come excrementos. Pero relacionar la suciedad física con la abominación religiosa lleva a incoherencias. También las vacas que permanecen en un recinto cerrado chapotean en su propia orina y heces. Y las vacas hambrientas comerán con placer excrementos humanos. Los perros y los pollos hacen lo mismo sin preocupar a nadie por ello; los antiguos deben haber sabido que los cerdos criados en pocilgas limpias se convierten en remilgados animales domésticos. Finalmente, si invocamos pautas puramente estéticas de “limpieza”, debemos tener presente la formidable incoherencia que supone la clasificación bíblica de langostas y saltamontes como animales “puros”. El argumento de que los insectos son estéticamente más saludables que los cerdos no hará progresar la causa de los fieles.

Los rabinos judíos reconocieron estas incoherencias ya a finales de la Edad Media. Moisés Maimónides, médico de la corte de Saladino en El Cairo durante el siglo XIII, nos ha proporcionado la primera explicación naturalista del rechazo judío y musulmán de la carne de cerdo. Maimónides decía que Dios había querido prohibir la carne de cerdo como medida de salud pública. La carne de cerdo, escribió el rabino, “tenía un efecto malo y perjudicial para el cuerpo”. Maimónides no especificó cuáles eran las razones médicas en que se basaba esta opinión, pero era el médico del sultán y su juicio era muy respetado.

A mediados del siglo XIX, el descubrimiento de que la triquinosis era provocada por comer carne de cerdo poco cocida se interpretó como una verificación rigurosa de la sabiduría de Maimónides. Judíos de mentalidad reformista se alegraron ante el sustrato racional de los códigos bíblicos y renunciaron inmediatamene al tabú sobre la carne de cerdo. La carne de cerdo, cocida adecuadamente, no constituye una amenaza a la salud pública y, por consiguiente, su consumo no puede ofender a Dios. Esto indujo a los rabinos de convicción más fundamentalista a emprender un ataque contra toda la tradición naturalista. Si Yahvé simplemente hubiera deseado proteger la salud de su pueblo, le habría ordenado comer sólo carne de cerdo bien cocida en vez de prohibir totalmente la carne de cerdo. Evidentemente, se aducía, Yahvé pensaba en otra cosa, en algo más importante que el simple bienestar físico.

Además de esta incongruencia teológica, la explicación de Maimónides adolece de contradicciones médicas y epidemiológicas. El cerdo es un vector de enfermedades humanas, pero también lo son otros animales domésticos que musulmanes y judíos consumen sin restricción alguna. Por ejemplo, la carne de vaca poco cocida es fuente de parásitos, en especial tenias, que pueden crecer hasta una longitud de varios metros dentro de los intestinos del hombre, producen una anemia grave y reducen la resistencia a otras enfermedades infecciosas. El ganado vacuno, las cabras y las ovejas transmiten también la brucelosis, una infección bacteriana corriente en los paises subdesarrollados a la que acompañan fiebre, escalofríos, sudores, debilidad, dolores y achaques. La modalidad más peligrosa es la Brucellosis melitensis, que transmiten las cabras y las ovejas. Sus síntomas son letargo, fatiga, nerviosismo y depresión mental, a menudo interpretados erróneamente como psiconeurosis. Finalmente está el ántrax, una enfermedad que transmite el ganado vacuno, ovejas, cabras, caballos y mulas, pero no los cerdos. A diferencia de la triquinosis, que rara vez tiene consecuencias funestas y que ni siquiera produce síntomas en la mayor parte de los individuos afectados, el ántrax experimenta a menudo un desarrollo rápido que empieza con furúnculos en el cuerpo y produce la muerte por envenenamiento de la sangre. Las grandes epidemias de ántrax que asolaron antiguamente Europa y Asia sólo pudieron ser controladas tras el descubrimento de la vacuna contra esta enfermedad realizado por Louis Pasteur en 1881.

El hecho de que Yahvé dejara de prohibir el contacto con los transmisores domesticados del ántrax perjudica especialmente la explicación de Maimónides, puesto que ya se conocía en los tiempos bíblicos la relación entre esta enfermedad en los animales y el hombre. Como describe el Libro del Éxodo, una de las plagas enviadas contra los egipcios relaciona claramente la sintomatología del ántrax en los animales con una enfermedad humana:

“… y prodújose una erupción que originaba pústulas en personas y animales. Los adivinos no pudieron mantenerse frente a Moisés a causa de las úlceras, pues el tumor atacó a los adivinos como a todos los egipcios”.

Al tener que afrontar estas contradicciones, la mayor parte de los teólogos judíos y musulmanes han abandonado la búsqueda de una base naturalista del aborrecimiento del cerdo. Recientemente ha ganado fuerza una posición claramente mística que sostiene que la gracia alcanzada al acatar los tabúes dietéticos depende de no saber exactamente lo que Yahvé tenía en mente y de no intentar descubrirlo.

La antropología moderna ha entrado en un callejón sin salida similar. Por ejemplo, pese a todos sus fallos, Moisés Maimónides estuvo más cercano a una explicación que sir James Frazer, autor famoso de “The Golden Bough”. Frazer declaró que los cerdos, al igual que “todos los animales llamados impuros, fueron sagrados en su origen; la razón para no comerlos consistía en que muchos eran originariamente divinos”. Esto no nos sirve de nada, puesto que también se adoró en la antigüedad en el Oriente Medio a ovejas, cabras y vacas, y, sin embargo, todos los grupos étnicos y religiosos de esta región se deleitan mucho con su carne. En concreto, la vaca, cuyo becerro de oro fue adorado en las faldas del Monte Sinaí constituiría según la lógica de Frazer un animal más impuro para los hebreos que el cerdo.

Otros estudiosos han sugerido que los cerdos, junto con el resto de los animales sujetos a tabúes en la Biblia y en el Corán, fueron en la antigüedad los símbolos totémicos de diferentes clanes tribales. Esto pudo haber acaecido perfectamente en algún momento remoto de la historia, pero si admitimos esta posibilidad, debemos admitir también que animales “puros” tales como el ganado vacuno, ovejas y cabras podrían haber servido como tótems. En contra de gran parte de lo que se ha escrito sobre el tema del totemismo, los tótems no son habitualmente animales estimados como alimento. Los tótems más populares entre los clanes primitivos de Australia y África son aves relativamente inútiles, como los cuervos y los tejedores, o insectos como jejenes, hormigas y mosquitos, o incluso objetos inanimados como nubes y cantos rodados. Además, aun cuando el tótem sea un animal estimado, no hay ninguna regla invariable que exija a los humanos abstenerse de comerlo. Con tantas opciones disponibles, decir que el cerdo era un tótem no explica nada. También podríamos declarar que “el cerdo fue convertido en tabú porque fue convertido en tabú”.

Es preferible el enfoque de Maimónides. Al menos el rabino intentó comprender el tabú, situándolo en un contexto natural de salud y enfermedad en el que intervenían fuerzas mundanas y definidas. La única dificultad consistía en que su concepción de las circunstancias pertinentes para el aborrecimiento del cerdo estaba constreñida por un interés restringido en la patología corporal, característico de un médico.

La solución del enigma del cerdo nos obliga a adoptar una definición mucho más amplia de la salud pública que comprenda los procesos esenciales mediante los cuales animales, plantas y gentes logran coexistir en comunidades naturales y culturales viables. Posiblemente la Biblia y el Corán condenaron al cerdo porque la cría de cerdos constituía una amenaza a la integridad de los ecosistemas naturales y culturales de Oriente Medio.

Para empezar, debemos tener en cuenta el hecho de que los hebreos protohistóricos –los hijos de Abraham, a finales del segundo milenio a.C.- estaban adaptados culturalmente a la vida en regiones áridas, accidentadas y poco pobladas que se extienden entre los valles fluviales de Mesopotamia y Egipto. Los hebreos eran pastores nómadas, que vivían casi exclusivamente de rebaños de ovejas, cabras y ganado vacuno, hasta su conquista del valle el Jordán en Palestina, a principios del siglo XIII a.C. Como todos los pueblos pastores, mantenían estrechas relaciones con los agricultores sedentarios que ocupaban los oasis y las orillas de los grandes ríos. De vez en cuando, estas relaciones maduraban transformándose en un estilo de vida más sedentario, orientado hacia la agricultura. Esto es lo que parece haber ocurrido entre los descendientes de Abraham en Mesopotamia, los seguidores de José en Egipto y los seguidores de Isaac en en Néguev occidental. Pero incluso durante la época dorada de la vida urbana y aldeana bajo los reyes David y Salomón, el pastoreo de ovejas, cabras y ganado vacuno continuó siendo una activodad económica muy importante.

Dentro de la pauta global de este complejo mixto de agricultura y pastoreo, la prohibición divina de la carne de cerdo constituyó una estrategia ecológica acertada. Los israelíes nómadas no podían criar cerdos en sus hábitats áridos, mientras que los cerdos constituían más una amenaza que una ventaja para las poblaciones agrícolas aldeanas y semi sedentarias.

La razón básica de esto estriba en que las zonas mundiales de nomadismo pastoral corresponden a llanuras y colinas deforestadas, que son demasiado áridas para permitir una agricultura dependiente de las lluvias y que no son fáciles de regar. Los animales domésticos mejor adaptados a estas zonas son los rumiantes: ganado vacuno, ovejas y cabras. Los rumiantes tienen bolsas antes del estómago que les permiten digerir hierbas, hojas y otros alimentos compuestos principalmente de celulosa con más eficiencia que otros mamíferos.



Sin embargo, el cerdo es ante todo una criatura de los bosques y de las riberas umbrosas de los ríos. Aunque es omnívoro, se nutre perfectamente de alimentos pobres en celulosa, como nueces, frutas, tubérculos y sobre todo granos, lo que le convierte en un competidor directo del hombre. No puede subsistir sólo a base de hierba, y en ningún lugar del mundo los pastores totalmente nómadas crían cerdos en cantidades importantes. Además, el cerdo tiene el inconveniente de no ser una fuente práctica de leche y es muy difícil conducirle a largas distancias.

Sobre todo, el cerdo está mal adaptado desde el punto de vista termodinámico al clima caluroso y seco del Néguev, el valle del Jordán y las otras tierras de la Biblia y el Corán. En contraste con el ganado vacuno, las cabras y las ovejas, el cerdo tiene un sistema ineficaz para regular su temperatura corporal. Pese a la expresión “sudar como un cerdo”, se ha demostrado que los cerdos no sudan. El ser humano, que es el mamífero que más suda, se refrigera a sí mismo evaporando 1.000 gramos de líquido por hora y metro cuadrado de superficie corporal. En el mejor de los casos, la cantidad que el cerdo puede liberar es 30 gramos por metro cuadrado. Incluso las ovejas evaporan a través de su piel el doble del líquido corporal que un cerdo. Asimismo las ovejas disponen de una lana blanca y tupida que refleja los rayos solares y proporciona aislamiento cuando la temperatura del aire sobrepasa la del cuerpo. Los cerdos perecerían si tuvieran que exponerse a la luz directa y las temperaturas del valle del Jordán.


El cerdo debe humedecer su piel en el exterior para compensar la falta de pelo protector y su incapacidad para sudar. Prefiere revolcarse en lodo limpio y fresco, pero cubrirá su piel con su propia orina y heces si no dispone de otro medio. Por debajo de determinada temperatura, los cerdos que permanecen en pocilgas depositan sus excrementos lejos de sus zonas de dormir y comer, mientras que por encima de la misma, comienzan a excretar indiscriminadamente en toda la pocilga. Cuanto más elevada es la temperatura, más “sucio” se vuelve el cerdo. Así, hay cierta verdad en la teoría que sostiene que la impureza religiosa del cerdo se funda en la suciedad física real. Sólo que el cerdo no es sucio por naturaleza en todas partes; más bien, el hábitat caluroso y árido del Oriente Próximo obliga al cerdo a depender al máximo del efecto refrescante de sus propios excrementos.

Las ovejas y cabras fueron los primeros animales en ser domesticados en Oriente Próximo, posiblemente hacia el año 9.000 a.C. Los cerdos fueron domesticados en la misma región unos dos mil años más tarde. Los cómputos de huesos realizados por los arqueólogos en los primeros enclaves prehistóricos de aldeas que practicaban la agricultura muestran que el cerdo domesticado era casi siempre una parte relativamente insignificante de la fauna de la aldea, constituyendo sólo cerca del 5% de los restos de animales comestibles. Esto es lo que podíamos esperar de una criatura que necesitaba sombra y lodo, no producía leche y comía el mismo alimento que el hombre.


En condiciones preindustriales, todo animal que se cría principalmente por su carne es un artículo de lujo. Esta generalización vale también para los pastores preindustriales, que rara vez explotan sus rebaños para obtener principalmente carne. Las antiguas comunidades del Oriente Próximo, que combinaban la agricultura con el pastoreo, apreciaban a los animales domésticos principalmente como fuente de leche, queso, pieles, boñiga, fibras y tracción para arar. Las cabras, ovejas y ganado vacuno proporcionaban grandes cantidades de estos productos más un suplemento ocasional de carne magra. Por lo tanto, desde el principio, la carne de cerdo ha debido constituir un artículo de lujo estimado por sus cualidades de suculencia, ternura y grasa.

Entre los años 7.000 y 2.000, la carne de cerdo se convirtió aún más en un artículo de lujo. Durante este período, la población humana de Oriente Próximo se multiplicó por sesenta. Al crecimiento de la población acompañó una extensa deforestación, como consecuencia, sobre todo, del daño permanente causado por los grandes rebaños de ovejas y cabras. La sombra y el agua, las condiciones naturales adecuadas para la cría de cerdos, escasearon cada vez más; la carne de cerdo se convirtió todavía más en un lujo ecológico y económico.

Y, cuanto mayor es la tentación, mayor es la necesidad de una prohibición divina. Generalmente se acepta esta relación como adecuada para explicar por qué los dioses siempre están tan interesados en combatir tentaciones sexuales tales como el incesto y el adulterio. Aquí se aplica simplemente a un artículo alimenticio tentador. El Oriente Próximo es un lugar inadecuado para criar cerdos, pero su carne constituye un placer suculento. La gente siempre encuentra difícil resistir por sí sola a estas tentaciones. Por eso se oyó decir a Yahvé que tanto comer el cerdo como tocarlo era fuente de impurezas. Se oyó repetir a Alá el mismo mensaje y por la misma razón: tratar de criar cerdos en cantidades importantes era una mala idea, un error, una mala adaptación ecológica. Una producción a escala pequeña sólo aumentaría la tentación. Por consiguiente, era mejor prohibir totalmente el consumo de carne de cerdo, y centrarse en la cría de cabras, ovejas y ganado vacuno. Los cerdos eran sabrosos, pero era demasiado costoso alimentarlos y refrigerarlos.


Todavía existen muchos interrogantes, en especial, por qué cada una de las otras criaturas prohibidas por la Biblia –buitres, halcones, serpientes, caracoles, mariscos, peces sin escamas, etc- fueron objeto del mismo tabú divino. Y por qué los judíos y musulmanes que ya no viven en Oriente Próximo continúan observando, aunque con grados diferentes de exactitud y celo, las antiguas leyes dietéticas. En general, parece que la mayor parte de las aves y animales prohibidos encajan perfectamente en dos posibles categorías. Algunos, como las águilas, culebras, los buitres y los halcones, ni siquiera son fuentes potencialmente significativas de alimento. Otros, como el marisco, no son evidentemente accesibles a poblaciones que combinan el pastoreo con la agricultura. Ninguna de estas categorías de criaturas tabúes plantea la cuestión que aquí se ha tratado de responder: a saber, cómo explicar un tabú aparentemente extraño e inútil. Evidentemente, no es nada irracional que la gente no gaste su tiempo cazando buitres para comer, o que no ande 100 km por el desierto en busca de un plato de almejas.

Ahora es el momento adecuado para rechazar la afirmación que sostiene que todas las prácticas alimenticias sancionadas por la religión tienen explicaciones ecológicas. Es cierto que los tabúes cumplen también funciones sociales, como ayudar a la gente a considerarse una comunidad distintiva. La actual observancia de reglas dietéticas entre los musulmanes y judíos que viven fuera de sus tierras de origen del Oriente Próximo cumple perfectamente esta función. La cuestión que plantea esta práctica es si disminuye de algún modo significativo el bienestar práctico y mundano de judíos y musulmanes al privarles de factores nutritivos para los que no se dispone fácilmente de sustitutos. A mi entender, la respuesta es casi con seguridad negativa.

Los animales que no son kosher se denominan terefah o tref. Incluso una cantidad minúscula de terefah puede contaminar un guiso, por lo que los judíos escrupulosos prestan una gran atención a los ingredientes con los que preparan las comidas, como las galletas que llevan grasa animal. Si una sarten o una olla en la que se ha cocinado comida no kosher se usa luego para preparar comida kosher, ésta queda entonces convertida en terefah, si bien la limpieza con agua caliente “descontamina” los utensilios de cocina (a excepción de la porcelana).

Los animales que han sido matados por otros animales o que han muerto por causas naturales están específicamente prohibidos (Deuteronomio 14:21) como lo está el consumo de sangre de cualquier animal (Levítimo 7:26-27; 17:10-14). Esto significa que sólo pueden ser comidos aquellos animales permitidos y las aves que hayan sido convenientemente sacrificadas. El carnicero o shohet debe ser una persona de integridad moral y su cuchillo debe estar extremadamente afilado y libre incluso de la melladura más ligera para evitar que el animal sufra dolor. La garganta de éste se corta con un movimiento único y es inmediatamente desangrado. Un animal que tenga ciertos defectos o enfermedades, aun cuando haya sido convenientemente sacrificado, es considerado como terefah por lo que el carnicero examinará los órganos, especialmente los pulmones, con mucha atención y, si fuera necesario, consultará a un rabino. No todas las partes de los animales que hayan pasado todas estas pruebas son comestibles. En particular, el nervio ciático no se come (Génesis 32:32) y puesto que extraerlo es una tarea difícil, la carne de los cuartos traseros no se come en muchos lugares, como Gran Bretaña. Antes de que la carne se coma, la sangre restante se seca salando la pieza (asándolo sobre una llama es una alternativa aceptable en el caso del hígado). El pescado no necesita ser muerto de una manera especial o salado porque su sangre no está considerada dentro de la prohibición.

Existe otro conjunto de reglas basadas en la extraña prohibición de comer “un niño hervido en la leche de su madre” que se repite tres veces en la Torah (Éxodo 23:19; 34:26; Deuteronomio 14:21). Los rabinos entendieron que eso significaba que ningún tipo de carne debía ser cocida en leche. Como precaución extra, prohibieron comer carne y productos lácteos en la misma comida incluso aun cuando no fueran cocinados juntos. Esta regla ha sido extendida de tal manera que se tiene que esperar cierto periodo de tiempo después de comer carne y antes de tomar productos lácteos. Algunos judíos cumplidores aguardan incluso seis horas y tienen en sus cocinas ollas, vajillas y cubertería diferenciadas para la carne y los lácteos.

Como hemos visto, muchas de estas prohibiciones tienen que ver con la carne, pero incluso los judíos vegetarianos tienen que andarse con ojo porque existen reglas también aplicables a ellos: no se deben comer huevos con una mancha de sangre o queso hecho a partir de cuajada o gelatinas.